De los ríos y de las fuentes

Nuestro periplo semanal empieza con una pequeña excursión que se puede hacer partiendo de Guitiriz. Nuestro punto final será el castillo de Friol, ya que el monasterio de Sobrado dos monxes y sus alrededores fue otra entrada del blog.

Partimos de la plaza de Guitiriz, y lo primero que impresiona es su iglesia neorrománica, más espectacular en su exterior que en el interior, de una exagerada sencillez y con algunas peculiariedades artísticas que no le pegan demasiado. Lo cierto es que merece la pena contemplar el exterior y su majestuosa estampa.

Se puede aprovechar y degustar algunas raciones cerca de la iglesia en Casa Gaibor. Aparte de ser un mesón típico, calidad-precio está bastante bien y es comida casera. Continuando nuestra gastronómica, no marcharos sin comprar una torta de maíz, especialidad de guitiriz, y nuestra recomendación es Casa David. Eso sí, no queremos entrar en polémica con otras tortas de maíz, pero a nosotros nos gustan las de este establecimiento, que además tiene una produccion menos industrial (aunque se pueden comprar también en el mercado de San Agustín de A Coruña).

Pero a lo que íbamos: desde la plaza se puede hacer una pequeña ruta a pie, de escasos 2 kilómetros, hasta Setemuiños, siguiendo el curso del río llegamos hasta esta área recreativa. En esta época es impresionante por la abundancia y la fuerza del agua, como podréis comprobar por las fotografías:

Volvemos a Guitiriz, para continuar nuestra excursión, no sin antes lamentarnos del descuido y abandono de la mayoría de las casas típicas de esta villa. Las que quedan en pie sufren un total abandono. No nos vamos sin pasar por la capilla del Ecce Homo, que es donde está un albergue de peregrinos.

Continuamos  nuestra pequeña excursión camino de Friol, pasando por Parga y donde se puede apreciar la belleza de los paisajes del interior de la provincia de Lugo, tan desconocida para nosotros y tan cercana.

Friol sorprende,  como en Guitiriz, por la fuerte crecida del río que pasa por el centro del pueblo, y también nos sorprende Friol por diversas construcciones típicas que todavía se conservan, el típico lavadero con su cruceiro y una magnífica casona de piedra, a la salida en la carretera que lleva a Palas de Rei, y que se encuentra también en un lamentable abandono.

Pero en Friol nos desviamos a la Fortaleza de San Paio de Narla, en dirección a Sobrado, a muy pocos kilómetros. Aquí podemos disfrutar de un maravilloso Museo etnográfico, y del castillo allí emplazado. Cuidado con el horario de visitas, porque el castillo cierra a las 18 h. Por último, podéis aprovechar para tomar algo en alguno de los bares de Friol.

     

De vuelta de San Paio de Narla… ¡qué bonita vista del valle!

 

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